Cara sin expresión
En el experimento se pidió a la madre que mirara a su bebé pero que mostrara una expresión neutra que no moviera el rostro y que no le respondiera a través de juegos.
El bebé poco acostumbrado a esta falta de respuesta por parte de su madre, trató varias veces de el mismo iniciar la comunicación haciendo gestos, moviendo los brazos y en definitiva tratando de llamar la atención de su madre.
Este sencillo experimento nos ofrece información útil y relevante acerca de la necesidad de interacción social de los bebés y el papel que esto juega en su bienestar emocional, siendo extremadamente sensible a los patrones de relación que recibe de su entorno.
Los intentos del bebé de obtener reciprocidad en la interacción con su madre, sugiere, además que los bebés tienen la capacidad de planificar y ejecutar sus conductas para alcanzar dicho objetivo: obtener la atención y poder ser atendidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario